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La telemedicina en las residencias de mayores mejora la atención sanitaria y reduce los costes

Dr. Sanz: «La telemedicina en sí misma no sirve para resolver el problema de la falta de profesionales» La inteligencia artificial protege el derecho a la privacidad en pacientes con riesgo de caídas

MÓNICA MORALES

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la telemedicina como la provisión de servicios de salud a distancia mediante el uso de TIC. Esto incluye desde videoconferencias hasta plataformas conectadas a aparatos de medición, permitiendo a los profesionales de la salud realizar consultas, diagnósticos y tratamientos sin necesidad de visitas físicas. El avance tecnológico ha permitido que la telemedicina brinde diagnósticos, tratamientos y cuidados de salud a distancia, optimizando tiempo y costes, sin embargo, tal como señala la OMS, la telemedicina debe entenderse siempre como un complemento y nunca como un reemplazo de las consultas presenciales.

La telemedicina ha evolucionado significativamente con la digitalización y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Hoy en día, se ha convertido en una herramienta esencial para brindar servicios médicos a distancia y en tiempo real, complementando las consultas presenciales. Su uso se extendió durante la pandemia y su desarrollo ha demostrado ser muy eficaz, especialmente para personas vulnerables con problemas de movilidad o en zonas rurales. Además, no solo mejora la accesibilidad y calidad de la atención, sino que también reduce los desplazamientos y los tiempos de espera.

Residencias de mayores

En España cada vez hay más personas mayores cuya esperanza de vida, además, va en aumento, tal y como certifican los datos del Ministerio de Sanidad. De hecho, somos el segundo país de la UE cuya población ha envejecido más en los últimos diez años (solo por detrás de Portugal).  Este envejecimiento de la población ha incrementado la presión sobre el sistema asistencial. Esta situación, combinada con la saturación del personal sanitario y la falta de profesionales cualificados para el cuidado de nuestros mayores, representa un gran desafío asistencial.

Según los datos de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Asistencia Social, las plazas de financiación pública representan el 62% de las plazas residenciales que hay en España y el resto son de carácter privado. La competencia en el sector privado y la falta de médicos hace que las residencias ofrezcan nuevos servicios asistenciales a sus residentes como es la telemedicina. La implementación de esta tecnología es viable y algunas de ellas ya la han incluido en sus servicios porque mejora su calidad de vida de los residentes y optimizan los recursos sanitarios disponibles.

Es el caso de la empresa Clece que gestiona residencias de mayores en España y Portugal, la directora del departamento de Telemedicina y Coordinación Sanitaria, Dra. Belén González Lahera, explica en su web que la telemedicina no reemplaza a los médicos, sino que les brinda soporte: «Utilizamos la telemedicina para apoyar al equipo facultativo en el tratamiento de nuestros usuarios. Esto permite a los profesionales disponer de más tiempo para atender a los residentes de la mejor manera posible».

Las residencias gestionadas por Clece cuentan con avanzados equipos tecnológicos gracias a las TIC. Estos incluyen monitores multiparamétricos para vigilar las constantes vitales de los residentes, integrados con programas informáticos que facilitan la gestión de historias clínicas. Esto ahorra tiempo a los médicos, quienes ya no deben transcribir manualmente los datos vitales. Además, dispositivos como tensiómetros, termómetros y saturímetros están conectados a estos monitores, registrando automáticamente información crucial como la saturación de oxígeno. Equipos de videoconferencia también son utilizados para reuniones de seguimiento semanal, evaluando la evolución de tratamientos y cambios en la medicación.

Algunas empresas brindan el servicio de telemedicina a mayores de manera externalizada. Un ejemplo es Ever Health, que ofrece un kit de telemedicina «senior» adaptable tanto a residencias como a domicilios particulares. Este servicio permite que las personas mayores realicen consultas en compañía de sus familiares, proporcionando así la oportunidad de que estos, aunque no estén presentes físicamente, puedan conocer de primera mano el estado de salud y los tratamientos de sus seres queridos. Gracias a su plataforma también se puede acceder a especialistas que están en otras ciudades y es muy útil para «segundas opiniones». Estas consultas reducen los tiempos de espera, los costes y los desplazamientos. Además, son muy útiles en caso de emergencias como caídas porque pueden evaluar inmediatamente el protocolo a seguir.

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